¿Y ahora a quién le rezo?

Por Juan Mascorro

Las últimas declaraciones de parte del Vaticano y la cúpula de poder católica nos han recordado que la postura oficial de ellos y de la gran mayoría de las religiones occidentales sigue siendo una de rechazo y ataque a la comunidad LGBTIQ+.

Frente a esta realidad, hay muchxs integrantes de la comunidad que se sienten a la deriva por haber crecido dentro de un sistema religioso que, al crecer y aceptarse fuera del esquema cis-hetero patriarcal, automáticamente los clasifica como personas con una identidad, expresión, orientación y deseos que son equivocados y dañinos.


Aquí es importante clarificar una diferencia: no es lo mismo espiritualidad que religión. La espiritualidad es una dimensión humana, una parte de cada unx de nosotrxs que nos lleva a conectar con algo más grande y trascendental que nuestra sola existencia, ya sea que lo llames Dios, Yahvé, Jehova, Alá, Energía Cósmica, Amor, etc. La religión por el contrario, es únicamente una forma de expresar esa espiritualidad; una serie de ritos y símbolos para nombrar y ayudar a las personas a conectarse con lo trascendente.

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Si bien las religiones monoteistas de raices abrahámicas (judaísmo, cristianismo, catolicismo, islam) se han mostrado histórica y dogmáticamente en contra de la comunidad LGBTIQ+, hay muchas expresiones espirituales (incluso algunas ramas de estas mismas religiones monoteístas abrahámicas) que tienen una perspectiva de amor y aceptación total, desde las cuales podemos ejercer nuestra espiritualidad libre e integralmente.



Si en tu historia de vida ha sido importante el contacto con lo trascendente, y te topas con este choque, investiga sobre otras opciones que te permitirán seguir creciendo y vivirte en comunidad; incluso dentro de las religiones monoteístas abrahámicas hay grupos que desafían el dogma y abren espacios queer-friendly. Es como una familia: si tu tía religiosa te ataca con su rosario, vete con tu primo que practica wicca, con tu hermana que practica yoga y meditación o con tu prima que va a servicios cristianos queer friendly.

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El chiste es que, si tu espiritualidad es y ha sido importante para ti, no permitas que una bola de retrógradas machistas anti-derechos joda toda una dimensión de tu persona que puede ser el modo de vivirte en una comunidad que te apoye y te ayude a crecer y conectarte con lo que sea importante para ti. ¡Bendiciones para todes!