Protestar y resistir

PROTESTA Y RESISTENCIA


En nuestras sociedades modernas, el monopolio del uso de la fuerza o violencia lo ostenta el Estado. Lo que quiere decir que el Estado es la única fuente de legitimidad para toda coacción física o adjudicación de la coerción en ejercicio de la autoridad.


Pero al entender que existe un contexto de impunidad, corrupción y vulneración sistemática de derechos humanos por parte del Estado hacia diversos grupos en condición de vulnerabilidad, la legitimidad del monopolio en un contexto de disparidad tan evidente es altamente cuestionable.


Frente a esta situación, a lo largo de la historia la manifestación y la protesta en sus diferentes modalidades, se han presentado como la alternativa organizada para proporcionar una voz a estos grupos en condición de vulnerabilidad, puntualizar las problemáticas que nos aquejan y modificar la agenda y discusión pública.


Manifestarnos es un DERECHO HUMANO, consagrado en diversos instrumentos internacionales y su ejercicio sin represión es fundamental en Estados que se llaman a si mismos democráticos.


Cuando nos buscan OPRIMIR, lo único que nos queda es RESISTIR.