Ser intolerante ya pasó de moda.

Por Luis Ruiz

¿Qué pensarías si vas caminando por la calle y alguien trae puesta una pulsera Livestrong, unos crocs, un suéter amarrado al cuello, un pants Juicy Couture y un broche de mariposa en el cabello? ¡Exacto! Dirías, ¡¿qué hace esa persona portando todas las horribles tendencias del pasado?!


Así igualito pero con cosas que sí importan sucede cuando decides quedarte en el medievo y portar en tu cabecita todo lo que antes “se usaba” pensar. Así que aquí estoy para decirte que por favor te deshagas de todas esas cosas que, como dirían los Black Eyed Peas (vintage, ya sé) son tan two-thousand-and-LATE.


La transfobia

¡¿Ser transfóbicx en el siglo XXI?! Thank you, next. Aquí todxs entendemos que el género es fluido y complejo, que el sexo biológico existe (obviamente) pero no define la identidad de género de las personas y que el no respetar los pronombres y el nombre de lxs demás es violento. No es necesario entender la experiencia trans (siendo cis está cabrón entenderla al 100%) para reconocer sus identidades y aprender de sus vivencias.


El clasismo disfrazado de humor

“Ay, es que yo le digo ch*cal a algunos hombres porque es divertido” es algo que diría alguien que está atrapado en los tiempos en los que Myriam ganó La Academia. Hoy las personas entendemos que tu código postal, la cantidad de dígitos en el saldo de tu tarjeta o si tomas Moët o Tonayan no definen la calidad de persona que eres, pero utilizar expresiones clasistas como “n*co” y humillar a quien no utiliza ropa cara ni va a los mismos lugares que tú, sí te vuelve una persona horrible.


El slut shaming

Si eres de lxs que juzga que una persona decida compartirse sexual y/o afectivamente con muchxs otrxs… dice Belinda que ya dejes de vivir tus “Aventuras en el tiempo” porque eso es como de los cuarentas. Por fin entendimos que nuestros cuerpos son nuestros y de nadie más, y que esas ideas de que “hay que ser medidxs con el placer” son más falsas que las disculpas de Arath de la Torre.


Humillar a lxs pasivxs

En primer lugar, los roles son como muy 2008, ya todxs hacemos lo que se nos antoja para sentir placer, tanto en individual como con otrxs (mientras sea enfáticamente consensuado). En segundo, ¿qué pedo con la gente que cree que la masculinidad se encuentra en la retaguardia y se rompe con el sexo anal? Creer que lxs activxs son, de alguna extraña e ilógica forma, “mejores” que lxs pasivxs en una relación penetrativa es una conducta que refuerza los roles de género tradicionales y te hace quedar como un p*ndejo atrapado en el pasado.


Decir “corrección política” para defender tu ignorancia

Es muy de cñor que solo se informa con otros cñores gritar “corrección política” cada vez que alguien señala tu insensibilidad, violencia o franco desconocimiento respecto a un tema. A veces es mejor guardar silencio y decir: “ah, no m*mes, sí la regué” y abrir un libro o iniciar conversaciones incómodas en lugar de justificarte diciendo dos palabras que, siendo honestxs, puestas juntas significan muy poco.