Ok, ya reconocí mis privilegios, ¿ahora qué?

  • Aprende a callar y escuchar.

Reconoce que, por tu privilegio, tu voz ha sido más escuchada que las de otres. Decídete a guardar silencio un tiempo para aprender cosas que hasta ahora ignoras.


  • Habla cuando es incómodo.

Ya aprendiste sobre las injusticias que originan los privilegios: no te lo quedes para ti, compártelo con otres y enfrente la desigualdad y la violencia aunque vengan de personas que quieras.


  • Conviértete en activista.

El privilegio implica una voz más escuchada que otras, úsala para hacer notar las desigualdades que afectan a ciertos grupos y exige que esto cambie.

  • Pregunta y recibe.

Acércate con tus amigues y pregunta: ¿en algún momento has sentido que hago mansplaining? ¿expresiones en mi vocabulario son ofensivas? ¿esccho suficiente las voces de otres? SI lo que te responden no te gusta, trabaja en cambiarlo.


  • Pen$semo$ en dinero.

Dona a organizaciones que trabajen contra las desigualdades. Replantéate lo que le pagas a tus subordinados (de tenerles). Apoya negocios pequeños de grupos minoritarios. Si está en tus manos, procura diversidad en tu área laboral.


  • Participación política

Quizás tu manera de votar y exigir a las autoridades siempre ha sido para velar por tus propios intereses. Piensa en un cambio: que tu participación política se oriente a combatir las desigualdades.