Heterocisnormatividad: ¿qué es y cómo nos afecta?

Por Luis Ruiz


La lucha por los derechos LGBTQ+ tiene un gran enemigo, tan poderoso y cruel como Thanos: la heterocisnormatividad. Pero... ¡¿qué significa esa palabra tan larga y complicada de pronunciar?! Es la convicción de que ser heterosexual y cisgénero y alinearse a los roles de género convencionales es lo natural, deseable y normal. Por lo tanto, desde esta perspectiva, todo lo que no se alinea a estos preceptos debe ocultarse, disimularse o suprimirse.

No solamente las personas hetero y cis tienen acciones heterocisnormativas: todes, todas y todos crecimos en un mundo marcado por esta ideología, por lo tanto, aprendimos a dirigir nuestras acciones y orientar nuestras identidades en esa dirección. Sin embargo, informarnos y ser sensibles ante la diversidad nos lleva a un proceso de deconstrucción y replantemiento de nuestros valores.


Hay muchas personas LGBTQ+ que muy en el fondo siguen creyendo que, aún conociendo y viviendo su orientación sexual y/o identidad de género, deben alinearse a lo que la mayoría considera “normal” para ser "respetables" o integrarse al tejido social. Digamos que optamos por habitar la heterocisnormatividad, aún cuando es violenta con nosotrxs, porque nos permite sentirnos parte de un club de privilegios, aunque las reglas del club explícita y claramente nos excluyan.

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Pero entonces... ¡¿me estás diciendo que si disfruto de actividades y conductas típicamente relacionadas con mi género estoy siendo... unx traidorx?! ¡Claro que no! Si eres un hombre y te nace trabajar para proveer recursos a las personas que amar o una mujer y te sientes llamada a la maternidad, ¡vas! Aquí se trata de que cada quien elija en total libertad y sin imposiciones, así que sería profundamente violento usar estos conceptos para invalidar las decisiones de otrxs.


La cosa es que a veces creemos que es obligatorio ser de cierta forma y reprimimos u ocultamos partes de nuestra persona para encajar en lo que se considera “normal” y eso nos lastima. De igual forma, a veces sin darnos cuenta, ejercemos violencia contra las personas que no se alinean a los preceptos de la heterocisnormatividad.

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Dentro de la misma comunidad LGBTQ+ hay actos de violencia motivada por la heterocisnormatividad, por ejemplo, es común ver en apps de ligue frases como “sólo discretos”, “no afeminados” o “mujeres femeninas solamente”. Este tipo de frases refleja que culturalmente consideramos superior lo que se parece a lo heterosexual y se alinea a los roles de género y rechazamos lo que es distinto a eso.


Alinearnos a los preceptos de la heterocisnormatividad nos limita para vivir más libre y felizmente. Muchas veces tenemos ganas de explorar nuestra sexualidad, jugar con nuestra forma de vivir el género o deshacernos por completo de ideas que aprendimos en el pasado, pero el buscar cumplir con lo que "debe ser" no nos lo permite.


Quizás sabes que te verías perrísimx con las uñas pintadas, que te sentirías más cómodx sin depilarte o que quisieras besar a tu pareja libremente en la calle, sin embargo, no te atraves a hacerlo porque sería desobedecer reglas implícitas de la sociedad.


Pero... si es tan claro que lo heterocisnormativo nos daña, limita y aburre, ¡¿por qué seguimos obedeciendo estas normas en pleno siglo XXI?! Porque el sistema premia a quienes siguen sus órdenes: hay privilegios que se obtienen cuando nos vemos, comportamos y expresamos como se nos indica que debemos hacerlo.

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Es más fácil conseguir trabajos, parejas, seguridad, prestigio y otras ventajas si nos apegamos a lo que el sistema nos exige. Incluso si hacemos un monitoreo de las figuras LGBTQ+ que se han integrado exitosamente a los círculos de poder, encontraremos que son aquellxs que menos transgreden o incomodan de manera explícita al mainstream.


Como personas (seamos o no parte de la comunidad LGBTQ+) tenemos que hacer esfuerzos enormes para erradicar la idea de "normalidad" que excluye a todxs quienes no somos heterosexuales y/o cisgénero porque para muchxs no es un asunto opcional: vivir sus identidades, orientaciones y personalidades reales implica romper con el sistema heterocisnormativo.


Destruir la heteronormatividad es garantizar que todas las personas podamos ser quienes somos sin miedo ni vergüenza.