Ser anti-derechos no te hace "diferente", te hace una mala persona.

Por Luis Ruiz




Holi, bienvenides a ¿Todo bien en casa?, una nueva columna semanal de Abrazo Grupal en la que miramos al mundo, bien malito de su heteronormatividad, y le preguntamos de qué forma podemos ayudarle.


El otro día estaba viendo esa pieza conceptual artística llamada el plantón del Frente Nacional Anti AMLO, o como se hacen llamar por sus siglas, FRENAAAAAAA (¿se pronuncia FRENA-A-A-A o FRENAAAAAA como un largo grito de auxilio?) y, en esta entrevista realizada por Hernán Gómez (el hermano con pelo de Facundo) un señor enlistaba las razones por las cuales este “frente” se está manifestando contra el presidente, entre las que se encuentran políticas que "minimizan el matrimonio", la "destrucción de la familia" y las "iniciativas en contra de la vida". (Si aguantan el video, el horror inicia en el segundo 48)


Okey… ehmmm… ¿qué chingados? Señor, ¿dónde está ese AMLO del que usted habla y por qué no lo tenemos dirigiendo el país? Digo, porque yo jalo a vivir en ese paraíso donde el himno nacional es “Mala Fama” de Danna Paola, las personas de la diversidad sexual nos podemos casar en bodas en las que no se tocan canciones de Molotov y no se baila la víbora de la mar y les niñes aprenden algo en su clase de educación sexual aparte de esto:




Pero ¡no! Una vez más, la ultraderecha mexicana se está manifestando contra algo que NO. ESTÁ. SUCEDIENDO. ¿Por qué? Porque necesitan poder, y si algo nos han enseñado los zares de la ultraderecha global es que una manera efectiva de conseguirlo es con mentiras.


Así que decidí que vamos a revisar algunas de las cosas más extrañas que dicen todas esas personas que “defienden la vida y la familia”.

En la foto: Eduardo Verástegui, un señor muy menso.

El primero es un tuit que hemos visto cuatrocientas veces repetido en diferentes formas, y va más o menos así (léase con voz de Lu*sito C*munica o alguien por el estilo):


Miren, en la vida he pasado muchos muchos muchos osos. En serio, una vez genuinamente me reí con un video de Chumel Torres, así de mal. Pero al menos nunca he presumido ser heterosexual.


Ayúdenme a entender: este güey está presumiendo que es diferente y luego está enlistando todas las características que un mirrey promedio tiene en México. ¿Qué más me vas a presumir, CARLOS?!!? ¿Que tu tatarabuelo es español?


No, ser antiderechos no te hace “diferente”. Te hace insensible a la realidad de millones de personas que nunca hemos sabido qué se siente ser considerado un “ciudadano de primera” en este país en el que parece que la etiqueta de “laico” no significa nada y la “libertad” solo es una canción horrible de Anahí.


Y si te crees víctima porque el pensamiento de las personas está evolucionando y tú sigues pensando como te enseñó tu maestra del catecismo a los doce años, lo siento, agarra tu playera del Real Madrid y límpiate las lágrimas.


Ahora, leamos este tuit de una excandidata a diputada del Partido Encuentro Social:




A ver, primero repitamos esto, este tuit lo escribió una EXCANDIDATA A DIPUTADA. Y aunque esta señora afortunadamente no fue electa y seguramente tuvo que regresar a su hobby de mandar videos de César Lozano en grupos con sus sobrinos que obviamente la tienen silenciada, muchas personas con esta mentalidad están en los congresos votando para que sigamos sin tener los derechos que nos corresponden.


Y claro, es que todes habíamos olvidado el artículo más importante de la Convención sobre los Derechos del Niño aprobada en 1959: Los niños tienen el derecho a recibir regalos en navidad, a que lleguen a hacerles posadas y a no vivir en Chiapas.


¿QUÉ PEDO, SEÑORA?! Increíble la insensibilidad de quienes dicen defender “la familia”™ pero se empeñan a que les niñes NO. TENGAN. UNA. FAMILIA.


Pero ¿saben qué? Tiene razón. Qué miedo. Qué pavor vivir con una pareja que dio todo de sí para recibirte y darte lo mejor de ellos. Qué miedo ser uno de los niños más esperados del mundo, porque tus papás o mamás pasaron decenas de filtros para poder llegar a ti y tuvieron que ser pacientes y tolerantes a la frustración. Qué espanto pasar del abandono al amor, al acompañamiento, al cuidado. ¿Me escucho ridículo? Así ustedes.


Y ya sé que me van a mandar sus quinientos artículos de Aleteia en los que cuentan la misma pinche historia de un güey que la pasó terrible con sus papás LGBT, y no dudo que sea real, hay gente LGBT que es nefasta...



...pero PARA ESO SE HACEN ESTUDIOS E INVESTIGACIONES ANTES DE INTEGRAR A LES NIÑES A UNA FAMILIA.


Basta una búsqueda rápida en Google para que nos demos cuenta de la enorme cantidad de estudios que han realizado instituciones reconocidas como la Asocación Americana de Psicología, que han concluido que no hay diferencias sustanciales entre el desarrollo de los niños con padres del mismo sexo y el de los hijos de parejas heterosexuales. Así que...



Así que, querides conservadores, ¿todo bien en casa? Si quieren entrarle a defender la vida y las familias, hagámoslo juntes, garantizando que ya no haya más mujeres muriendo por verse orilladas a abortar de manera clandestina, asegurándonos de que no haya personas que sean discriminadas por ser quienes son, luchando por el derecho de todes a vivir en familia e instaurando un estado verdaderamente laico, en el que cada quien pueda creer lo que quiera y eso no sea una excusa para ser una horrible persona. Nos leemos la próxima semana.