El CONDÓN: ¿qué debemos saber?

Por Andrea Ramos y Luis Ruiz


El condón es uno de los mayores aliados en el cuidado del cuerpo, punto. Sin embargo, en esta sociedad heteronormada, patriarcal y conservadora solemos evitar hablar del tema por "pudor", lo que resulta en que haya mucha ignorancia y se popularicen ideas falsas. Hoy compartimos contigo ocho cosas que tienes que saber sobre el uso del condón... ¡el cuidado mutuo es muy sexy!


Quitarse el condón a medio acto, sin consentimiento, es violaci*n

Suena feo, suena fuerte, pero así es. Todo lo que sucede durante el encuentro sexual tiene que ser consensuado y entusiasta. Si al inicio se acordó el uso del condón nadie tiene derecho a deshacer el acuerdo sin que se hable. Es violento, está lleno de riesgos y se llama violaci*on, no normalicemos cosas que se intentan hacer pasar como “inofensivas”.


“No me queda” “no siento nada” y otras excusas similares.

Lo crean o no, no todos los condones se ven como los que conseguían en el centro de salud para la clase de sexualidad de la secundaria. Hay tallas para todo público y muchas variedades para que no te quedes sin sentir: texturizados, los que juegan con temperaturas, de sabores y quién sabe qué más se inventan para podamos disfrutar mientras nos mantenemos segurxs.

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Es verstátil para prácticas no penetrativas.

No todo el s*xo es meter y sacar, hay mucho que se puede tocar, sentir y probar de manera segura. Haciendo unos cortes en un condón convencional lo puedes convertir en una barrera bucal para el s*xo oral y hay algunas alternativas más pequeñas para usar en los dedos. Mucho placer muy seguro.


“Es que soy alérgicx”.

No todo en la vida es látex, existen opciones como el poliisopreno que no generan reacciones alérgicas. Lo mejor de todo esto es que cada vez más marcas integran variedad de materiales en sus productos, por lo que se vuelve más y más fácil adquirir estas alternativas.


Nadie te puede presionar para no usarlo.

Si te presiona para que no uses condón cuando tienes relaciones con él/ella/elle te está violentando. Si se enoja cuando le pides que se ponga un condón, te está violentando. Si te manipula emocionalmente para que veas el usar condón como una “falta de confianza” o de “compromiso”, te está violentando. Quien te respeta, te cuida.


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No todos los lubricantes son compatibles con condones.

El lubricante es otro gran aliado del disfrute sexual, pero no vayas a utilizar uno que disminuya tu seguridad al tener relaciones. Cuando utilices condón, no uses lubricantes a base de aceite (ni vaselina, aceites para masajes o lociones corporales), porque pueden romper el condón. Utiliza lubricantes a base de agua o silicón.


El condón no va en la cartera.

Esta cultura mocha-hipócrita en la que vivimos nos ha hecho creer que un condón es algo que debe esconderse, y muchas veces recurrimos a esconderlo en la cartera. Sin embargo, es un lugar que no cumple con las condiciones de temperatura adecuadas para el condón y podría dañarlo. Mantén tus condones en lugares frescos, secos y con poca luz.


El condón es altamente eficiente para evitar la transmisión del VIH.

Supongo que ya tienes claro que el condón no solamente es para evitar embarazos no deseados, ¡¿verdad?! ¡¿verdaaaad?! Mientras utilices bien el condón, este ayuda muchísimo a prevenir la transmisión del VIH. Si lo vas a utilizar para una fiesta por la puerta trasera, recuerda que esa zona no lubrica, así que deberás utilizar lubricante a base de agua o silicón.