Día mundial del SIDA

Por Luis Ruiz



Hoy se conmemora el Día Mundial del SIDA, y con él se reconoce la lucha de las personas que viven con VIH/SIDA, y se recuerda a quienes, en esta lucha, han muerto. Y porque una comunidad que no conoce su historia corre el riesgo de ser insensible, hoy te compartimos cinco cosas que debes saber sobre el VIH/SIDA.


Extraño cáncer visto en 41 homosexuales.

Si bien ahora sabemos que el VIH es un virus con el que viven muchas personas en el mundo, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, una nota del 3 de julio de 1981 en el New York Times mencionaba la aparición de un "extraño cáncer", rápida y usualmente fatal, identificado en 41 homosexuales de Nueva York y California.


En ese momento, nada se sabía sobre el tema y este medio estaba, sin saberlo, registrando el inicio de una de las crisis sanitarias más fuertes de nuestros tiempos. La acción de las autoridades en todo el mundo para controlar la situación fue lenta, la indiferencia hacia un virus que afectaba desproporcionadamente a las personas LGBTQ+ fue dolorosa, el estigma que acompañó (y acompaña) a las personas queer por este virus ha sido devastador, pero siendo comunidad y resistiendo, sobrevivimos.


Silencio = muerte.

La epidemia del VIH/SIDA vio surgir un estilo distinto de activismo LGBTQ+, uno que nunca dejó de estar marcado por el orgullo, pero que se caracterizaba por su negación a cuidar la comodidad de otres y por una furia como reacción a la indiferencia y el desdén de las autoridades y la sociedad en general.


En estos tiempos apareció el colectivo ACT UP, quienes estratégicamente luchaban contra la inacción de los gobiernos del mundo ante la epidemia, pero también señalaban que así como el SIDA nos estaba matando, también lo estaban haciendo la LGBTfobia, el sexismo, el racismo, la pobreza, las desigualdades.


ACT UP no fue un movimiento discreto ni conciliador: llamó a la desobediencia civil y se convirtió en el primer movimiento de justicia social en torno a un asunto sanitario. Uno de sus líderes, el dramaturgo Larry Kramer, resumió alguna vez el estilo de Act Up: "No consigues más con miel que con vinagre, no es así. (...) Si se enfadan lo suficiente, puede que al menos digan ¿por qué están enfadados?".


ACT UP tuvo capítulos en muchas partes del mundo (sobre la historia de este colectivo en Francia, siempre es recomendable la película 120 latidos por minuto) pero no fue el único. Aquí en México, por ejemplo, surgieron organizaciones heroicas como Cálamo Espacios Alternativos A.C. y Fundación Mexicana de Lucha Contra el Sida A.C.


Más vale prevenir (y es mejor saber que no saber)

Como bien lo menciona el proyecto Sácate la duda de Inspira Cambio A.C., no se trata de limitar el placer, sino de cuidarnos entre todes. En ese sentido, utilizar condón en las prácticas penetrativas y nunca descuidar la lubricación cuando se tiene sexo anal es fundamental. Hemos caído en una trampa del patriarcado que nos ha enseñado, falsamente que el sexo sin protección es aburrido, cuando no hay nada más sexy que el autocuidado y el cuidado mutuo.


Ahora, como hemos revisado en la historia, hace tiempo recibir un resultado positivo de VIH era similar a una sentencia de muerte. Hoy, una vez teniendo el diagnóstico, existen muchos medicamentos antirretrovirales que permiten que quienes viven con VIH nunca se lleguen a enfermar de SIDA. Por eso es fundamental hacerte la prueba periódicamente, porque mientras antes entre en tratamiento al cuerpo, mayor es la protección al sistema inmunológico y a tu calidad de vida. ¡No tengas miedo!

No hay orgullo LGBTQ+ sin erradicación de las desigualdades sociales y económicas.

Así como la pandemia por COVID-19 está acentuando y revelando las gigantes desigualdades que existen en las sociedades por razones económicas, políticas, sociales; la pandemia de VIH/SIDA lo ha hecho desde su origen. No es lo mismo vivir con VIH en una situación de privilegio económico, que tener el virus y enfrentarlo aunado a una situación de pobreza o marginación.


En México actualmente se vive una situación de constantes desabastos de antirretrovirales para tratar el VIH/SIDA en instituciones de salud pública: esto transgrede el derecho humano a la salud y afecta de manera especial a las personas con menos recursos económicos en el país. Un gobierno que se jacta de estar "con los más pobres" no puede ser indiferente hacia aquellos que viven con VIH/SIDA.


La salud pública es fundamental para el cumplimiento cabal de los derechos de las personas LGBTQ+ y no puede ser una causa que como comunidad ignoremos: ONUSIDA reporta que cada año en el mundo 100 millones de personas se ven empujadas a la pobreza extrema por tener que pagar por su salud.


Si bien les ciudadanes tenemos que cuidarnos y prevenir infecciones de transmisión sexual, es obligación de los gobiernos inviertan recursos económicos para garantizar que las personas que viven con VIH/SIDA tengan una vida digna, plena y segura.



Indetectable = intransmisible.

Según información de ONUSIDA, hay evidencia contundente de que las personas que viven con VIH con una carga viral indetectable no pueden transmitir el virus por medio del intercambio sexual.


Cuando una persona que vive con VIH sigue un tratamiento antirretroviral de manera efectiva y en tiempo, la carga viral disminuye tanto que se vuelve indetectable y, por lo tanto, intransmisible.


Acabar con el estigma alrededor del VIH/SIDA es fundamental y urgente, transmitir el mensaje de que "indetectable es igual a intransmisible" es una pieza clave para hacerlo.